Sobre mí

Soy Elisa, mamá de un precioso pequeñín, ingeniera informática y aficionada a las manualidades y la artesanía. Me encanta el invierno, la Navidad, la repostería, los libros, los helados de todos los sabores, el café y el té.

Soy adicta a las series, a pinterest y a comprar lanas y telas de todos los tipos y colores.

He crecido rodeada de telas, hilos y lanas. De niña me encantaba jugar con los botones de colores que había en casa de mi abuela, restos de la mercería que tenía y en la que trabajaba mi madre cuando se conocieron mis padres.

Gorro gris pompom

Este tipo de aficiones se debe herardar, porque mi abuela era costurera y hacía punto y crochet como nadie. Mi madre nos ha cosido a mi hermana y a mi casi toda nuestra ropa cuando eramos niñas. Y nos ha tejido jerseys de colores con restos de lana, de esos que pican cuando no hace frío.

Desde pequeña cosía ropa a mano para mis muñecas. A los 14 años mi madre me dió permiso para usar su máquina de coser, pasé aquel verano haciendome faldas y vestidos con restos de telas viejas que había por casa o  adaptandome vestidos antiguos.

Empecé a hacer crochet hace muchísimos años y desde entonces he hecho varias mantas, un millón de bolsitos, estuches para clase y muchísimos amigurumis que he ido regalando a mis amigos.

Monedero Fresas

Recuerdo como algo increíble el día que heredé una caja enorme llena de lanas, restos de labores de mi abuela y con las que hice la manta que uso para estar en invierno en el sofá.

Como con el crochet no tenía bastante hace cuatro años le pedí a mi madre, tejedora experta, que me enseñase a hacer punto. Aprendí lo básico pero no me gustó mucho, no me sentía cómoda con esas agujas tan largas. Hasta que un día me apunté a un curso de wasel wasel para ver si así conseguía pillarle el gusto al punto, y no estaba equivocada, en el primer post, Gemma nos recomendó las agujas circulares desmontables y desde ese momento el punto dejó de ser incómodo para mi 🙂

Hay un montón de técnicas que quiero aprender y mejorar, como el bordado con aguja mágica, el boradado tradicional, el carvado de sellos o el ganchillo tunecino.

Mi tiempo ahora está mucho más dedicado a mi hijo, y en los ratitos que puedo sigo haciendo algunas cosillas, ahora casi todas dedicadas a el, no hay mejor modelo.

Converse bebé

Espero compartir por aquí las cosas que hago y las que vaya aprendiendo.